
20 de Mayo de 2023
Hablar sobre salud mental puede ser un tema delicado, especialmente cuando se trata de recomendar a un amigo cercano que considere la posibilidad de asistir a terapia. Aunque tu intención es ayudar, es importante abordar el tema con cuidado para evitar que la otra persona se sienta ofendida o juzgada. A continuación, te comparto algunos consejos para manejar esta conversación de manera respetuosa y efectiva.
1. Elige el momento adecuado
Es fundamental escoger un momento tranquilo y privado para tener esta conversación. Asegúrate de que ambos estén relajados y sin prisas. Evita sacar el tema en situaciones de tensión o en público, ya que esto puede hacer que tu amigo se sienta incómodo o a la defensiva.
2. Sé empático y comprensivo
Comienza la conversación mostrando empatía. Hazle saber a tu amigo que te preocupas por su bienestar y que tu recomendación proviene de un lugar de amor y apoyo. Por ejemplo, podrías decir algo como: “He notado que has estado lidiando con algunas cosas últimamente, y me preocupa cómo te sientes. Quiero que sepas que estoy aquí para apoyarte en todo lo que necesites.”
3. Habla desde tu propia experiencia
Si tú mismo has asistido a terapia o conoces a alguien que lo haya hecho, compartir esa experiencia puede ayudar a normalizar la idea. Comenta cómo la terapia te ha ayudado o cómo has visto que ha beneficiado a otros. Esto puede reducir el estigma y hacer que tu amigo se sienta más cómodo con la idea.
4. Evita juicios y críticas
Es importante que tu recomendación no suene como una crítica o un juicio. En lugar de decir: “Parece que no puedes manejar esto solo”, podrías expresar: “Creo que todos podríamos beneficiarnos de hablar con alguien de vez en cuando. A veces, un punto de vista externo puede ser realmente útil.”
5. Ofrece opciones y recursos
En lugar de solo sugerir terapia, podrías ofrecerle opciones o recursos concretos. Por ejemplo, podrías recomendarle un terapeuta que conoces, ofrecerte a acompañarlo en su primera sesión, o incluso compartirle artículos o testimonios que hablen sobre los beneficios de la terapia. Esto puede hacer que la idea sea más accesible y menos intimidante.
6. Respeta su decisión
Por último, es crucial respetar la decisión de tu amigo, sea cual sea. No todos están listos para iniciar un proceso terapéutico, y eso está bien. Deja la puerta abierta para futuras conversaciones y reitera que estás ahí para apoyarlo, sin importar lo que decida.
Conclusión
Recomendar a un amigo cercano que considere la terapia es un gesto de cariño y preocupación por su bienestar. Al abordar el tema con empatía, comprensión y respeto, puedes ayudar a que tu amigo vea la terapia como una herramienta positiva y no como una crítica a su persona. Recuerda que la salud mental es un aspecto fundamental de nuestras vidas, y a veces, la ayuda de un profesional puede marcar una gran diferencia.